Cápsulas de lengua

Bella dama

Publicado en Mundo hispanohablante por Arturo Ortega Morán en Agosto 28, 2008

Atropa Belladona

Por Arturo Ortega Morán

 
Su origen es europeo; gusta de crecer a la sombra de los árboles en las colinas boscosas; puede llegar a levantarse metro y medio sobre el suelo; se adorna con flores de color púrpura y sus frutos son unas bayas esféricas del tamaño de las cerezas. La llaman belladona o en forma más completa: Atropa belladona.

 

 

En la esencia de esta planta, la naturaleza colocó una sustancia que ahora llamamos atropina, con la virtud de que, en dosis controlada, es remedio contra algunas dolencias humanas. Pero en dosis excesiva, ocasiona trastornos mentales y aún… la muerte.

 
En la Italia Medieval, las damas descubrieron que el zumo del fruto de esta planta, de color añil, aparte de dar un color atractivo al contorno de los ojos, provocaba que las pupilas se dilataran –esto por el efecto de la atropina-. Este efecto, daba un toque de sensualidad en las miradas de las damas, convirtiéndose en una eficaz arma para atraer a los hombres.

 
Del uso cosmético que se le dio a la planta, quedó que se la llamara bella donna, que significa “bella dama”, como un reconocimiento a lo que hacía por las mujeres de aquella época.

Atropos, Laquesis, Cloto

 
No pocas veces,  inexpertos niños cedieron a la tentación de probar sus frutos; curiosidad que muchas veces terminó en tragedia. También se cuenta, que la belladona fue empleada para envenenar a las tropas de Marco Antonio durante la guerra de Esparta, y además, con ella fue envenenado Claudio, el emperador romano.

 

Tanto impresionó al naturalista Carlos Linneo el poder mortal de la belladona, que fue él quien decidió nombrar al arbusto Atropa belladona; nombre inspirado en Atropos, una de las parcas de la mitología griega. Las parcas eran quienes regían la vida humana. Cloto, la más joven, llevaba consigo telas e hilos de todas las clases y colores y los elegía según el destino de cada persona. Laquesis era quien movía el artilugio en el que se enrollaban los hilos que Cloto le daba y Atropos, la más vieja, era quien a su antojo cortaba el hilo de la vida de los mortales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La bella dama, también se vio involucrada en las historias de brujas. La creencia popular, era que usando un “ungüento mágico”, las brujas podían volar y hacer otras cosas sobrenaturales. De este ungüento que en realidad existió, la belladona era un componente importante; provocaba en las brujas alucinaciones y descontrol mental, que para aquellos tiempos, no podía ser sino obra del demonio.

 

 

Así, la Atropa belladona ha sabido estar presente en las facetas humanas de la seducción, de la locura y en casos extremos hasta de la muerte. Pero al verla en su hábitat, creciendo a la sombra de un árbol: se ve frágil, se ve ingenua, se ve linda… como una bella dama.

 

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