El mexicano ante la muerte
Por Arturo Ortega Morán
En un acto repetitivo, cada dos de noviembre, día de muertos, se hace presente la imagen de un mexicano que se ríe de la muerte. Tanto se ha machacado en este estereotipo, que ya nos lo creímos. Aún, un intelectual como Octavio Paz, en su momento dijo:
“La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida”.
De tal actitud, más bien pienso que nuestros antepasados vivieron conflictos que los hacían sentir que la muerte acechaba en cada rincón, se construyeron una máscara de burla e indiferencia para esconder su temor natural a morir y nosotros la hemos heredado. De ésto han quedado huellas en nuestras palabras que hablan de la muerte:
El valentón:
“ La muerte es flaca y no ha de poder conmigo”
“ A mí las calaveras me pelan los dientes”
“ ¡Ay muerte, no te me acerques, que estoy temblando de miedo!”
“ Si nací llorando, por qué no he de morirme riendo”
“ Vámonos muriendo todos, que están enterrando de gorra”.
El resignado:
“Al fin que para morir nacimos”
“Velo y mortaja del cielo bajan”
“ A quien Dios quiere para sí, poco tiempo lo tiene aquí”.
El observador:
“ Al vivo todo le falta y al muerto todo le sobra”
“ Mujeres juntas, sólo difuntas”
“ Las penas no matan, pero ayudan a morir”
“Donde lloran, ahí está el muerto”
“ El muerto y el arrimado a los tres días apestan”.
El filósofo:
“ De aquí a cien años, todos seremos pelones”
“ El que por su gusto muere hasta la muerte le sabe”
“ Cuando estés muerto, todos dirán que fuiste bueno”
“Entre todos lo mataron y él solito se murió”
“ El asno sólo en la muerte halla descanso”
“ No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe”
“ Yerba mala nunca muere y si muere no hace falta”
“El sueño es una muerte chiquita”
El que se aferra a la vida:
“De tonto me muero este año”
“ El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura”
Los afectados:
“ Me tocó cargar con el muerto”
“Muerto el perico, ¿para qué quiero la jaula?”
“ No me asusten con el petate del muerto”
¿Y los intelectuales?
El materialista:
“La muerte no es más que un accidente de la vida universal; la inmortalidad la han inventado los hombres para consolarse de lo efímero de sus vidas”. Doctor Atl
El machista:
“No le tengo miedo a la muerte, porque es una mujer”. Emilio el indio Fernández
El romántico:
“Frente a la proximidad de la muerte, la necesidad de amar se acrecienta.
Muero cada día. No hay nada nuevo en ello”. José Luis Cuevas
El hedonista:
“Ido el placer ¿la muerte a quien aterra?”. Ignacio Ramírez (El Nigromante)
¡Total! Para que preocuparnos si nunca tendremos un encuentro personal con la muerte, ya lo dijo Antonio Machado: “La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”.
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