No salir de perico perro

Por Arturo Ortega Morán

perro-perico

¿Será éste el perico perro?

En el habla coloquial de México, cuando alguien no se esfuerza para salir de la mediocridad, ya sea social o económica, de él se dice que no saldrá de perico perro.

La expresión desconcierta y no falta quien se imagine a un animal fantástico que ladra, mueve la cola, levanta la patita cuando se acerca a un árbol y además está cubierto de coloridas plumas.  Pero, mejor vamos a ver lo que los académicos han pensado acerca del origen de esta folclórica expresión.

Guido Gómez de Silva, reconocido lingüista mexicano, en su Diccionario de Mexicanismos propone que la locución puede tener origen en el proceso que siguen los cotorros para aprender a hablar. Dice que perico y perro, son de las primeras palabras que un loro aprende a pronunciar. Algunos son tan torpes que no van más allá y no salen del “perico, perro”. De ahí la metáfora.

Aunque la idea de Don Guido no suena mal, la verdad es que no hay evidencias que soporten a esta teoría.

Otra posibilidad, la propone Don Darío Rubio, al tratar el tema en su obra “Refranes, proverbios, dichos y dicharachos mexicanos” (1940); ahi dice:

 “Hace mucho tiempo, en las escuelas primarias había de texto para los principiantes, un libro que comenzaba con las palabras “perico, perro”; y del niño que no aprendía lo que debía y sólo se conformaba con repetir las dos palabras, se decía de él que no pasaba de perico perro”.

El caso es que, hasta el momento, no hay indicios de que el libro de texto citado por D. Darío Rubio, haya existido. Tal vez esta idea se haya generado por la comparación con la frase española “no salir del be a ba“, que también tiene el sentido de “quedarse estancado” y cuyo origen está en el antiguo silabario con el que se enseñaba a leer y cuya primera lección empezaba deletreando “be a, ba”.

EL VERDADERO ORIGEN

Lo que parece ser el verdadero origen de nuestro perico perro, se encuentra en un olvidado libro del padre e historiador José Trinidad Laris, “Historia de modismos y refranes mexicanos” (1921). El padre Laris nos cuenta que a fines del siglo XVIII, hubo un pasatiempos llamado El Laberinto; muy similar al juego de La Oca que ahora conocemos. En un ejemplar que él tuvo en sus manos, en una de las advertencias se leía:

 “Si al juguetón perro va a dar (el jugador) o al fuerte camello, puede desde luego echarse a dormir; porque estará ahí hasta que otro lo saque”.

Siguiendo la pista, Laris encontró que otras ediciones (de principios del siglo XIX), tenían una advertencia similar:

Si al perico parlero o al fiel perro fueras a caer; ahí estarás hasta que otro, con compasiva mano te saque”.

¡Aquí está la clave! El dicho se refiere a las casillas del juego en que los jugadores se quedaban atorados. Lo más probable es que, al principio, la metáfora fuera: “no salir de perico o  perro, para referirse a alguien estancado en una mediocre situación económica, social o cultural. Con el frecuente uso y con el tiempo, se perdió la “o” y todo quedó en el “no salir de perico perro”; expresión que sigue brotando en el habla coloquial de los mexicanos.

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4 comentarios on “No salir de perico perro”

  1. Ed Maar dice:

    Saludos, gracias por dar a conocer estos temas, no le hallaba la cuadratura a esta expresion, ya que se usa tambièn en el norte del pais.

  2. Anónimo dice:

    Acabo de encontrar su sitio y me parece fenomenal!!! Gracias por compratir.


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