Cápsulas de lengua

Gis o tiza

Publicado en Mexicanismos, Mundo hispanohablante por Arturo Ortega Morán en Junio 28, 2009

Por Arturo Ortega Morán

En México lo llamamos gis; en otras partes: tiza. Nos referimos a ese objeto que tomó muy a pecho el adagio «polvo eres y en polvo te convertirás», y que por muchos años, se ha deshecho en las manos de los maestros con tal de servir de medio para dibujar el conocimiento sobre un pizarrón. Por tan noble misión, vale entonces, dedicarle unas cuantas letras.

Hubo en el alto Egipto, una isla llamada Gypso, en la que abundaba el material que hoy conocemos como yeso y que la moderna química identifica como sulfato de calcio hemihidrato (CaSO4·½H2O). Este material, fue bien conocido y usado por los egipcios en sus construcciones; por estas circunstancias, los griegos, grandes conocedores de los asuntos egipcios, a esta materia la llamaron gypso. Después, los romanos tomaron la palabra y en el latín se dijo gypsum. De la corrupción de esta voz, en castellano tuvieron origen las palabras yeso y gis. Esta última, no tuvo mucha suerte en castellano y pronto dejó de usarse para nombrar al material.

Voces similares a gis, para nombrar al yeso, sobrevivieron en otras lenguas romances de la Península Ibérica: en catalán guix, en gallego xiz y en portugués gis.  En estas regiones, la misma palabra pasó a nombrar al objeto que sirve para escribir en los pizarrones y que se fabrica de yeso y greda (cierto tipo de arcilla). De alguno de estos lugares, la palabra cruzó el océano y echó raíces en México, en donde hasta la fecha, usamos la voz gis para nombrar al ´lápiz de yeso´.

En el resto de España, por mucho tiempo prefirieron el nombre clarión ´por su color claro´ para referirse a este objeto. Pero durante la época colonial, de México, los españoles aprendieron la palabra tiza, que proviene del náhuatl tizatl ´tierra blanca´, y de ahí quedó que ahora lo llamen tiza

Como prueba de su origen, la voz tiza, o tizate, como también se le conoce, la encontramos en topónimos mexicanos y centroamericanos como: Tizapán, Tizayuca, El Tizate, todos haciendo referencia a un lugar de ´tierra blanca´.

Es curioso que en el resto de la América hispana, también se haya impuesto la voz tiza, mientras que en México suena a pedantería cuando alguien la usa.

Conocida la historia, para nombrar a ese objeto que ha sido fiel compañero de los maestros por muchos años, podemos usar la voz gis, palabra de profundas raíces castellanas, o tiza, un mexicanismo que injustamente desterramos. Así de misterioso es el lenguaje.

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