Palabras del corazón
Por Arturo Ortega Morán
Desde siempre, el corazón ha sido reconocido como un órgano saltarín. En sánscrito, lengua asiática que tiene casi tres mil años de ser lengua muerta, corazón se decía kurd, palabra que también significaba saltar. O sea que el corazón era “el saltador” o si queremos darle más calidez al significado diríamos “el saltarín”.La palabra kurd, en griego pasó a ser kardia (de donde derivan los términos médicos: cardiaco, cardiopatía, etc.) y en latín cor. En latín vulgar, se puso de moda decir “coratione” que era el aumentativo de cor; y de esa variante fue que en castellano nació la palabra corazón.
Por esos sobresaltos cardiacos ocasionados por emociones fuertes o por recuerdos estimulantes; por mucho tiempo se creyó que en el corazón se gestaban las emociones, los recuerdos y aún el juicio para tomar decisiones. Hoy, en nuestro lenguaje, encontramos palabras que son nítidas huellas de aquellas equivocadas creencias.
De la idea de que en el corazón residía la memoria, tenemos el verbo recordar, que en origen significa “traer al corazón” imágenes del pasado, es decir: recuerdos. La misma idea la encontramos en la palabra record, que es un registro digno de ser recordado. Aquí cabe también uno de los significados del verbo acordar, como se usa en el verso “Acuérdate de Acapulco, María bonita, María del alma”.
Ahora que, acordar, también significa llegar a un acuerdo, es decir “poner en armonía a dos corazones”, la misma idea que se encierra en concordia y lo contrario de lo que pasa con la discordia.
De pensar que del corazón surgía la valentía, nació la palabra coraje que literalmente significa “tener mucho corazón, es decir: mucho valor”; aunque después tomó también el significado de ´enojo, ira´.
Otra palabra relacionada con el órgano inquieto, es la palabra misericordia; formada con las voces latinas miser que significa triste (raíz de miseria y miserable), y cor que ya sabemos que es corazón. De modo que el sentido implícto es “el de corazón triste”, que por supuesto es alguien digno de compasión y precisamente este significado es el que le quedó a la palabra misericordia.
De la idea de que en el corazón también residía el buen juicio, quedaron las palabras: cuerdo y cordura, para hacer referencia a quien toma las decisiones “con el corazón”.
La música no podía escaparse del influjo cardiaco: las notas que al sonar juntas lo hacen en armonía, forman un acorde; palabra de la que nació el nombre para el acordeón.
En el lenguaje coloquial abundan las expresiones que surgen de imaginar que el corazón es manantial de los sentimientos. Los enamorados se dicen uno a otro “corazón”, expresamos sinceridad cuando nos ponemos “el corazón en la mano”, a quien tiene malos sentimientos le decimos que es “corazón de piedra o “duro de corazón” y para declararnos apasionados de alguna actividad decimos que lo somos “de corazón”.
Bueno, tengo la corazonada de que esto ya se hizo muy largo, así que mejor ahí la dejamos. Que tengan un día muy productivo y muy feliz, sin olvidar que es requisito estar bien alimentado, por aquello de que… barriga llena, corazón contento.
Arturo
La verdad que te felicito por tu excelente articulo, te agradezco por la informacion que
dejas en cada articulo. ya que me has permitido conocer y aprender mas referente a nuestra lengua
Saludos
Excelente post!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!, y además, muy buen blog. Con tu permiso, me llevo éste artículo a mi sitio, sin olvidarme de darte todos los créditos, por supuesto.
Ya te puse en “mis recomendados”. vale la pena leerte.
Un abrazo
Me encantó “Palabras del corazón”, texto e ilustración.
Así sí que se antoja escudriñar el significado de las palabras. Lo haces dse una manera muy clara, amena y precisa. ¡Felicidades! Rosario