Cápsulas de lengua

Palabras revolucionarias

Publicado en Mexicanismos, Mundo hispanohablante por Arturo Ortega Morán en Noviembre 24, 2009

Por Arturo Ortega Morán

Cada 20 de noviembre, en México recordamos que en 1910, dio inicio ese episodio de nuestra historia al que llamamos Revolución Mexicana. De esa época, han quedado palabras y expresiones que, cuando las oímos, nos trasladan a aquellos tiempos de confusión, muerte y esperanza. Aquí, jalaremos el hilo de la historia de algunas de ellas.

REVOLUCIÓN

Esta palabra, derivada del latín revolutio, cuyo sentido implícito es “volver otra vez”, en origen se usó en el argot de la astronomía para referirse al ciclo de un astro que, tarde o temprano, volvía al sitio de partida.  Todavía, el concepto de ciclo regular se conserva cuando hablamos, por ejemplo, de las revoluciones de un motor. Con el tiempo, tomó también el sentido de movimiento caótico y se aplicó principalmente a los conflictos sociales. Quienes vivieron esa época, decían “irse a la bola”, cuando se adherían o los adherían a alguno de los bandos en conflicto.

BILIMBIQUES

Con este nombre se conoció a esos billetes que, en tiempos revolucionarios, cada caudillo imprimía y que sólo valían en su territorio mientras duraba su poder. Los comerciantes, no tenían muchas opciones; los aceptaban o terminaban colgados de un árbol. Muchas fortunas se perdieron cuando, de un día para otro, estos billetes se convertían en papeles sin valor. Se cuenta que este extraño nombre, se originó por Billy Week, un norteamericano que fungía como pagador en una Mina de Cananea y que, al escasear la moneda, pagaba con unos vales que llevaban su firma. Por la dificultad de cambiar estos vales por bienes, los trabajadores acuñaron el nombre bilimbiques, con un sentido despectivo que luego se trasladó a los billetes revolucionarios.

REBELDES

Para que inicie una revolución tiene que haber rebeldes. Palabra que en latín era rebellis y que se derivó de bellum que significaba guerra. De ahí, también derivaron palabras como: bélico y belicoso que aún usamos. Un rebelde era entonces el que volvía a la guerra después de haber estado en paz.

SUFRAGIO

Tepalcates

“Sufragio efectivo, no reelección”.

Con esta bandera, Francisco I.Madero encabezó el movimiento que marcó el fin del porfiriato. Irónicamente, fue la misma bandera con la que Porfirio Díaz inició su dictadura cuando se opuso a los deseos reeleccionistas de D. Benito Juárez. No es ninguna novedad decir que un sufragio es un voto, lo que sí es poco conocido es que esta palabra se formó de las voces latinas sub (que también significaba mediante)  y fragium (del verbo frangere que significaba romper) palabras emparentadas con frágil y fragmento. La razón de esto es que una de las formas de votar entre los romanos, era el uso de fragmentos de vasijas rotas. De modo que sufragio, podría traducirse en México como: ´votar con  tepalcates (pedazos de un olla de barro rota)´.