De pe a pa

Por Arturo Ortega Morán

Cuando los hablantes hispanos queremos decir que algo se hizo de principio a fin o se contó detalle por detalle, solemos decir que se hizo de pe a pa.

Intrigante expresión que parece nueva, recién salida del argot de los jóvenes que con avaricia reducen el lenguaje a su mínima expresión; como cuando dicen “por fas” para decir “por favor” o “buen fin” para desear un buen fin de semana. Así, de este tiempo y de esta índole parece la expresión “de pe a pa”.

No obstante, la locución es antigua, tan antigua que ya la encontramos en La Celestina , obra que Fernando de Rojas escribió en 1499. En una parte dice:

“Yo te juro por el santo martirologio de pe a pa, el brazo me tiembla de lo que por ella entiendo hazer…”.

En este texto, “jurar por el santo martirologio de pe a pa”, se entiende como jurar por todos los mártires de la iglesia , desde el primero hasta el último.

En 1627, el maestro Gonzalo Correas definió así la expresión:

De pe a pa: Decir las cosas distintas y claras. Palabra por Palabra:”

Pero, ¿de dónde surgió la expresión? Lo más probable es que el origen esté en los tiempos en que no había imprenta y para tener copias de un documento había que recurrir a los copistas o escribanos. Ellos, para dar fe de que habían hecho una transcripción fiel y completa de algún texto, al final agregaban la frase de palabra a palabra, que después se abrevió a “de P. a P.”.

Bastaría un pequeño desliz fonético para que esta fórmula “de P. a P.” se convirtiera en la expresión “de pe a pa”, guardando el mismo sentido de “palabra por palabra”, justo lo que decía el maestro Correas en 1616. Algo sabía Don Gonzalo.

Así se escribe la historia de esta expresión; una historia que hoy hemos contado… “de pe a pa”.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 992 seguidores