Fanáticos

Arturo Ortega Morán

“En un fan el  límite de la  emoción es la razón, en un fanático la emoción no tiene límites”. 

Los hay en la religión, en la política, en el arte y desde luego también en los deportes. Los fanáticos son personas que reaccionan con  entusiasmo desmedido e irracional para manifestar su adoración por algún ídolo que puede ser un cantante de moda, un partido político, una ideología o un equipo de futbol.

Pero, ¿porqué los llamamos fanáticos? La respuesta la encontramos en la antigua sociedad romana, en donde fanum era la palabra latina con la que designaban a sus templos. Ahí había sacerdotes y sacerdotisas queno sé qué humos respiraban o qué era lo que se echaban, pero solían aparecer como poseídos por espíritus inquietos. Por sus gestos, gritos, brincos y actitudes, bien podían pasar por locos. A estos sacerdotes se les conoció como fanaticus, de fanum, como decir los del templo. Quedó entonces la idea implícita de que un fanático es el que, para manifestar su idolatría por alguna divinidad, lo hace de una manera exagerada e irracional.

El fanático de hoy, es el político que hace del poder un dios y que sin escrúpulos despotrica contra todo y contra todos los que disienten de sus pensamientos.

El fanático de hoy, es el religioso que haciendo mil aspavientos asegura hablar lenguas muertas y tener visiones angelicales o el que se entrega a las sectas manipuladoras llegando al punto del suicidio si así se lo pide su líder espiritual.

El fanático de hoy, también es el adorador del cantante de moda que cuando ve a su ídolo, aunque sea a un kilómetro de distancia, primero grita  y después cae desmayado por la emoción.

Y qué decir del fanático futbolero que grita, sufre hasta la depresión, goza hasta el éxtasis, se pinta la cara, festeja de manera frenética y cuando la emoción le nubla la razón, es un potencial actor de la violencia colectiva.

¡Ah, qué distinto es el fan! Ese entusiasta seguidor que también goza y sufre con sus ídolos pero que sabe poner límite a sus pasiones. Aquél que entiende que la camiseta de su rival es lo que le da sentido a la suya y por eso lo respeta.  El que no deja su felicidad en otras manos y menos en otros pies.

Aunque las palabras tienen el mismo origen, para hacer distinción entre fanático y fan, la Real Academia Española ha incluido en el diccionario estas definiciones:

fan.

1. com. Admirador o seguidor de alguien.

2. com. Entusiasta de algo.

 

fanático, ca.

1. adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. U. t. c. s.

2. adj. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo.

 

Los dioses romanos se desmoronaron y el viento del tiempo los ha desvanecido. Hoy sólo son tema para las clases de historia. No así los fanáticos que han sido inmunes al paso de los siglos y si los dioses antiguos ya no están disponibles, nada más fácil que inventar los que hagan falta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


3 comentarios on “Fanáticos”

  1. Ma. del Rosario Loyola dice:

    Estimado Arturo: Me estoy considerando una “fanática” de Cápsulas de lengua. Temgo mil cosas que atender aún, y sigo entrando a revisar otro vocablo, y me hago como los niños: otro y ya… y ahí le sigo…

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