Bocadillos teatreros

Por Arturo Ortega Morán

SAINETES

Quienes gustan del teatro, habrán tenido ocasión de disfutar un sainete. Es un obra ligera, casi siempre jocosa y que suele presentarse como intermedio de obras más largas. La palabra tiene su origen en sain, nombre que en castellano viejo se le daba al cebo usado para engordar a los animales, con origen en el latín sagina que significaba lo mismo. De ahí se derivaron palabras como: sainar (engordar animales); sainero (el encargado de engordarlos) y sainete (diminutivo de sain) que era el pedazo de gordura, de tuétano o de sesos que los halconeros o cazadores de volatería daban a los halcones como premio por haber cazado alguna presa.

Pues han de haber sabido ricos estos sainetes, porque la palabra extendió su significado para nombrar a cualquier “bocadito delicioso y gustoso al paladar”. Por metáfora, se llamó sainete a la obra teatral breve, lígera y agradable que dejaba un “buen sabor de boca”. Hoy, en el lenguaje coloquial, cuando ocurre una situación grotesca o ridícula, a veces tragicómica, se dice que fue un sainete.

ENTREMESES

¿Y los entremeses? Es un género de teatro con características similares al sainete; son obras dramáticas, cortas y jocosas que se presentan como espectáculo de medio tiempo. Pero, también sabemos que los entremeses son esos bocadillos deliciosos que se ponen a disposición de los comensales, mientras llega la comida fuerte; ¡Vamos! Son para calmar a las fieras.

El nombre fue tomado del francés entremets, que derivó del latín intermissus con el sentido de “intermedio, pausa”. Eran los deliciosos platillos de acompañamiento que se servían entre los platos principales. Después, como un símil, la palabra pasaría al teatro para nombrar a las obras breves y divertidas que se presentaban entre los actos de las comedias.

FARSA

Muy similar es el caso de la farsa, obra cómica que suele ser breve y que no tiene otro objeto más que hacer reír. Por su naturaleza, también se presenta entre actos de una obra más extensa y más seria. En el lenguaje popular, la palabra ha adquirido connotaciónes despectivas, cuando se dice de alguien que es un farsante, comparándolo con el actor que representa una realidad simulada. Pues ¿qué crees?… Resulta que esta palabra viene del francés farce, que a su vez se deriva del verbo farcir y que en la jerga culinaria significa “rellenar, embutir”, refiriéndose a algún pastel o a alguna carne. De modo que, otra vez, el concepto de “aderezo para darle gusto al paldar”, es metáfora para nombrar a este género del teatro.

Ni hablar: sainete, entremés o farsa, son obras de teatro que nacieron para servir de botana, o como decimos en México, “para darle sabor al caldo“; pero gracias a ellas, podemos disfrutar mejor de las obras largas y serias.


One Comment on “Bocadillos teatreros”

  1. Pepe dice:

    El Makizushi de la gastronomía japonesa (en la foto) no se considera un entremés, aunque puede ser relleno de maguro (atún). El plato Nipón no lleva tomate ni caviar. Por cierto la hueva del esturión se sirve en pan moreno con una cama de mantequilla para un delicioso entremés.

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