Anfitrión

Por Arturo Ortega Morán.

Nos encanta ser anfitriones, apenas surge un motivo y ya estamos bien puestos para organizar la fiesta en nuestra casa. Nos gusta que al final, nuestros invitados se vayan contentos con un buen recuerdo de nuestra atención. Esto nos motiva para que, en cuanto se pueda, volver a ser los anfitriones.

 

Pero, ¿Por qué le decimos anfitrión a quien recibe invitados en su casa? Aunque en el diccionario dice: anfitrión: De Anfitrión rey de Tebas, espléndido en sus banquetes”. La realidad es que el origen del uso que le damos a la palabra, nada tiene que ver con las pachangas que pudiera haber organizado este señor. Aunque para él, hubiera sido mejor que así fuera.

 

Todo empieza en una de las intrincadas historias de la mitología griega. Alcmena, hermosa princesa de Micenas, era la mujer de Anfitrión; un valiente general de Tebas que era hijo de Arceo (rey de Tirinto). La valentía y estirpe de Anfitrión, no fueron impedimento para que el prepotente Zeus, impresionado por la belleza de Alcmena, urdiera un plan para poseerla.

 

Aprovechando una noche en que Anfitrión se dedicaba a sus deberes militares, Zeus haciendo gala de sus habilidades taumatúrgicas, tomó la forma del desdichado esposo y ni tardo ni perezoso, se acostó con Alcmena -que para nada notó la diferencia (o tal vez sí)-, logrando así satisfacer sus depravados deseos. De esa unión habría de nacer el legendario Hércules, pero esa es otra historia.

 

Este drama, no se le iba a escapar a Plauto (254-184 a.C.), dramaturgo cómico romano quien tomó el tema y escribió la comedia “Anfitrión”.

 

Mucho tiempo después, en 1668, el dramaturgo francés Molière, recreó la comedia de Plauto. En la escena final, se representa un banquete con todos los personajes, y Socia , que era el mensajero del capitán Anfitrión no sabe si está con su verdadero amo o con el dios Júpiter (Zeuz entre los romanos) convertido en éste. Y cuando es invitado a la mesa, su preocupación termina y dice: “… le véritable Amphitryón est l`Amphitryon où l`on dine…”, que podría traducirse como “el verdadero Anfitrión es con el que se cena…”

 

La frase fue recibida con simpatía por el público, y pronto Amphitryon se incorporó a la lengua francesa con el significado de “el que invita a cenar”. Habría de pasar un tiempo para que la palabra se incorporara al español, apareció por primera vez en el diccionario de la RAE en la edición de 1869.

 

Quizá, después de conocer la historia, ya no nos cause tanto entusiasmo cuando se refieran a nosotros como …los anfitriones.


One Comment on “Anfitrión”

  1. Estimado Arturo:
    Tus capsulas consiguen combinar tres elementos valiosos: informacion bien documentada, claridad en la exposicion y un encantador sentido del humor. La combinacion hace que sea un placer leerlas, aun si, como en este caso, conociera el origen de la palabra.
    Muchisimas gracias por este regalo que nos haces.
    Alma Flor Ada

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