El güero

Por Arturo Ortega Morán

Ya soy güero… ¿y ahora qué?

Tez blanca y pelo que puede ir del castaño claro al amarillo oro. Son atributos de las personas a quienes, en México, llamamos “güeros”. En nuestra sociedad, sutilmente discriminadora, las personas con estas características suelen tener ciertas ventajas sobre los “prietitos” y esto ha provocado que algunos morenazos, que no se resignan, decidan convertirse con ayuda de la química, en “güeros” artificiales.

Pero… ¿por qué les decimos “güeros”?

En la Península Ibérica, en tiempos muy antiguos, se usó el verbo engorar con el significado de “incubar los huevos”. Una huella de este uso, la encontramos en un texto de 1380:

 “…Quando daras los güeuos dela faysana ala galljna para engorar deues guardar la luna & los dias & las otras cosas segunt que auemos dicho enel capitulo de las galljna”.

Quizá, porque un huevo ya incubado no es apropiado para preparar un almuerzo, engorado, que se dijo también enhuerado, adquirió además el sentido de “huevo echado a perder”. Así lo muestra un texto que, en 1644; Alonso Martínez de Espinar escribió acerca de los cuervos:

 “…crían en el mes de marzo, temiendo los truenos del verano; los cuales les suelen engorar los huevos, porque de miedo de ellos no los asisten”.

De engorar, se derivó la palabra güero para referirse a un huevo podrido. Sebastián de Covarrubias lo explicó claramente en 1611:

 “Díxose güero el güevo del que no sale pollo, y corrompido es de muy mal olor”.

En aquellos tiempos, cuando una mujer tenía un solo hijo y éste le salía enfermizo, por ende: pálido, descolorido y ojeroso; ella se quejaba usando el dicho:

 “Dióme Dios un güevo, i diómele güero”.

Pero, también era objeto de burla por parte de los demás, que cruelmente le decían:

“Alábate polla, ke un güevo as puesto, i ése güero”.

De modo que, originalmente, los “güeros” fueron personas pálidas y enfermizas, a quienes se comparaba con un huevo echado a perder. En Alcozar, un pequeño poblado español, güero aún conserva el significado de “descolorido”.

Una canción popular del lugar dice:

¿Me hablaban?

“Levántate pollo güero, que duermes en la cocina;

 te se ha quemado el capote, y hueles a socarrina” (oler a socarrina es oler a quemado)”.

También en expresiones típicas del pueblo como:

 “No creo que mañana tengamos buen día, mira qué sol güero se ve por allí”.

En México, cuando una persona nacía con el pelo claro, es muy probable que se oyeran expresiones como: “¡Mira, salió güero!”, por no decir “¡Salió descolorido!”. Sería cuestión de tiempo para que güero, se convirtiera en el adjetivo que hoy conocemos.

En fin, para tranquilidad de los güeros, la anterior es una historia olvidada. Espero que no se molesten conmigo por revivirla. Lo cierto es que, actualmente, al ver pasar a una güera, en lo que menos se piensa es en un huevo podrido.


3 comentarios on “El güero”

  1. Mardel dice:

    Injusto que esta entrada no tenga comentarios (la habrán leído únicamente güeros, eso sí, educados?).
    Descubrí tu bló hace unos días, pero no había podido pasearme. Lo puse en mis marcadores para que no se me perdiera. Aquí me tendrás cada que mi horóscopo me pronostique alguna ambigüedad.
    Un saludo y gracias.

    Me gusta

  2. moises dice:

    Hola, descubri tu blog porque escuche una de tus entradas en el radio (palabras dobladas para ser exactos) FELICIDADES es muy interesante todo esto desde las palabras, estas en favoritos :D…

    Me gusta

  3. guero adan dice:

    eres estupendo gugador ibuen amigo

    Me gusta


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s