La ‘Pader’

Por Arturo Ortega Morán

Esa pader...

Está chueca la 'pader'...

Se llama José, es oriundo de un pequeño poblado de las desérticas tierras Potosinas. Aunque lleva años viviendo en Monterrey, su habla aún está marcada por la “incultura” del medio rural. Como el José bíblico, él también es carpintero, y, a fuerza de trabajar juntos, muchas veces lo he oído decir barbarismos como: está chueca la pader. No he resistido la tentación de hacerle saber que lo correcto es pared; pero, esto parece no importarle. Sólo me ve sin decir palabra, y, en la siguiente oportunidad, vuelve a surgir de su boca … está chueca la pader.

Quizá, José sepa -sin saber-, algo que los demás ignoramos. Tal vez, su terquedad brota del conocimiento inconsciente de que, personas como él, a través del tiempo, han sido importantes en la construcción de lo que ahora es nuestra lengua. Puede ser que él, intuya historias como las siguientes:

En el siglo XIII, el rey Alfonso X a quien decían El sabio, escribió Estoria de España que en un fragmento dice:

…non dubdas en meterte a periglo de muerte por el mar que anda muy brauo.

Puedo imaginarlo despotricando contra un José, que con desenfado y vulgaridad, prefería decir estar en peligro, cuando los cánones indicaban que lo correcto era decir estar en periglo. Después de todo, la palabra procedía del latín periculum.

En 1250, Abraham de Toledo escribió Moamín, que en un fragmento dice :

… tomen un murciego e deguellenle. e faganle secar a la sombra. e despues faganle menudo todo e tomen del

Murciego, del latín mur que significa ratón, y caecus que significa ciego. Fue la palabra que primero, se usó en castellano para referirse al mamífero nocturno y volador. Después, se transformó en murciégalo, y así permaneció por años, hasta que a un José, se le acomodó mejor el “vulgarismo” … murciélago . Y así lo siguió diciendo, a pesar de las razones y reproches de la comunidad culta.

En 1236, Gonzalo de Berceo escribió Loores de Nuestra Señora, y en un fragmento dice:

La tu figura, Madre, traié el vellocino en qui nuevo miraglo por Gedeón avino; en essi vino pluvia, en ti el rey divino; por vencer la batalla, Tú abrist el camino.

Miraglo, la palabra correcta para referirse a sucesos extraordinarios y de origen divino, derivada del latín miraculum . Pero otra vez José y su afán de echar a perder las palabras, él prefirió la forma milagro.

En 1477, Fray Hernando de Talavera escribió De vestir y de calzar y en un fragmento dice:

...y en las virtudes é á salir de los pecados, como el miembro ya cortado y echado al muradal ó sepultado en el cimiterio...

Muradal , era la palabra correcta para referirse a ese lugar donde se tiraban basura y desperdicios, que por estar casi siempre al pie de algún muro, recibió este nombre. A José, le pareció mas cómodo decir … muladar.

Estas palabras, y muchas otras, tienen algo en común. Fueron víctimas de un proceso al que los académicos llaman metátesis , que sucede cuando la palabra se modifica al intercambiar en ella, la posición de algunas de sus letras.

Poderosa es la fuerza del uso en el lenguaje, que transforma lo vulgar en culto, y muchas veces, lo culto en vulgar. Ahora que sé, lo que la terquedad de José ha hecho con el lenguaje a través del tiempo; cuando lo oiga decir la pader, mejor ya no voy a decirle nada, no vaya a ser que algún día…

 

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