Está del cocol

Por Arturo Ortega Morán

Cuando se afronta una situación difícil y las posibilidades de salir con daños son muchas, en México decimos que la cosa “está del cocol”. Habrá que asomarse a la época colonial para entender la expresión. En náhuatl, la raíz  coco estaba asociada al concepto de enfermedad. De ahí que encontremos palabras como: cocoxcacalli (hospital), cocoxcacalpan (estar en el hospital) y cocoxqui (enfermo). Cuando los españoles llegaron a tierras mexicanas, sin quererlo, desataron contra los naturales una guerra biológica. Los anticuerpos de los nativos americanos se vieron sorprendidos por los virus europeos y esto provocó gran mortandad entre la población indígena. A estas epidemias, en náhuatl, se las llamó cocoliztli. Allá por el año del Señor 1609, una pluma anónima escribió “Descripción de las minas de Pachuca” y ahí nos cuenta de los males de aquella época:

“Las enfermedades peligrosas que padecen los españoles, son dolores de costado y tabardillos: á los naturales les dan cocolistles, enfermedades que dan en las tripas, con grande dolor de estómago y calenturas ardientes que matan al quinto dia y antes: no se ha acertado con la cura conviniente de esta enfermedad, porque con sangrias y sin ellas mueren: la cura de mejor efeto, ha sido emplastros de unto sin sal, levadura, azafrán y aceite rosado, puesto sobre el dolor; ayudas y purgas de una raiz que llaman malalistle, y otra purga de polvos de la licamilla, que es maravillosa; tráese de Zagualtipan, pueblo en la sierra”.

También muy interesante es un poema que refleja la desesperación de los antiguos mexicanos ante un mal desconocido para ellos. En 1629 lo recogió Hernando Ruiz de Alarcón:

 “Xoxoqui cocoliztli, yayauhqui cocoliztli: çan can tiaz, çan can tipolihuiz: ticpalipacaz, ticyectiliz in tlamacazqui tlautzin. Tla xihualhuia xoxoqui tonalli: vayauhqui tonalli: centepetl, cenmixtlahuatl tinemia: nican nimitztemoa, nican nimitzitlanl, tonallie”.

En atención a quienes no hablan náhuatl (como si yo lo hablara), ahí va la traducción:

 “Verde enfermedad, verdinegro enfermedad, partete de aquí haçia qualquiera parte y consúmete como quisieres; y tú, espiritado resplandeciente, lo has de limpiar y purificar; y tú, verde hado o amarillo, que has andado como desterrado por serranías y desiertos; ven que te busco, te echo de menos y te deseo; aquí te demando o hado”.

Podemos entender ahora que, cuando “la cosa “está del cocol”, afrontamos serios riesgos, como lo que afrontaban  nuestros antepasados cuando les caía el cocoliztli.

Anuncios