De chinos y enchinados

Por Arturo Ortega Morán

Si tienes pelo rizado, no te extrañe que un mexicano se refiera a ti como “el Chino”. Tal vez  pensarás: “¿por qué?, si nunca he visto a un chino con pelo ensortijado ”. Bueno, lo que pasa es que el adjetivo no tiene nada que ver con los chinitos de ojos rasgados; el origen lo encontramos en la palabra quechua: “china” que significaba ´hembra, muchacha´. Las familias españolas siempre procuraban tener en casa algunas chinas (de las quechuas) para que se encargaran de las labores domésticas. Fue por eso que, con el tiempo, china y chino pasaron a ser nombres genéricos para la servidumbre. Más aún, el mote de china se extendió para referirse a las muchachas pueblerinas, mucho se escribió de ellas en el siglo XIX, resaltando su belleza y sensualidad. Por cierto, es este el origen de las famosas chinas poblanas que hoy son parte importante del folclor nacional.

Pero volvamos a la historia, sucedió que después, vino la moda de los esclavos africanos, por las calles se veía a las elegantes damas que muy orondas salían a pasear rodeadas con un séquito de esclavos negros para presumirlos a las vecinas. Convivieron entonces negros e indígenas para compartir las tareas domésticas y para completar el tercio se apuntaron los y las peninsulares que ¡claro!, ninguno de ellos  fue inmune al dicho que reza: “el hombre es fuego, la mujer estopa, llega el diablo y le sopla”, y de esos incendios carnales nacieron las castas. Una muy abundante fue la que se originó por el cruce de mulatos e indígenas y los llamaron chinos  ¿por qué crees?… sí, lo adivinaste, porque desde la cuna ya estaban destinados a ser los sirvientes de la casa.

Por su herencia genética africana, el pelo rizado era una característica típica de estos “chinos” y de ahí quedaría que, en México, a quien nacía con este tipo de cabello se le diera el mote de “chino”, por  tener “pelo de chino” que después quedaría en “pelo chino”; ya ves…  nada que ver con los orientales de ojos rasgados y pelo de aguacero.

Ya entrados en “chinaderas”, ¿entonces por qué se dice que se nos enchina el cuero?

Bueno, la voz “china” tiene diferentes procedencias y diferentes significados: Ya dijimos que “china” del quechua es ´muchacha´; muy diferente es “china” el gentilicio de las cosas que son de China; pero además, en español viejo y de un origen muy distinto, “china” significaba ´piedrecilla´.

De este último significado nació el verbo “enchinar” ´ que significaba cubrir con piedrecillas´; se enchinaban algunas prendas de vestir, diademas y cualquier cosa que se quisiera adornar con piedrecillas brillantes. También se enchinaban (empedraban) las calles para hacerlas más transitables.

El caso es que un objeto enchinado, es decir, cubierto de piedrecillas, tiene una apariencia granulosa y justo esa apariencia,  es la que tiene la piel cuando las emociones nos ponen la carne de gallina (apreciada cuando el ave yace desplumada). De esa comparación, nació la expresión “ponerse chinito (empedrado)” y su equivalente “se me enchinó el cuero”.

¡Ah!, otra cosa es tratar de explicar por qué se dice “Se me encueró el chino”; ahí sí… cada quien tendrá sus explicaciones.

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