Palabras cuatreras

Por Arturo Ortega Morán

No conforme con ser un número, el cuatro se esconde en muchas palabras y expresiones, a veces de manera muy obvia, pero a veces no tanto. Del latín quattuor que significaba cuatro, nació el nombre para este número. De ahí, el nombre para la figura de cuatro lados: cuadro o cuadrado;  y por tener cuatro paredes, a una habitación la llamamos cuarto .

De las historias de vaqueros, recordamos que normalmente los malos de la película eran los cuatreros; se distinguían por llevar la boca tapada con un pañuelo y se especializaban en robar el ganado y caballos que con mucho trabajo se habían ganado los habitantes del viejo Oeste. El nombre de estos bandidos se remonta hasta la sociedad romana, donde a los animales cuadrúpedos los llamaban “animalia quadrupedia”, o sea ´animales de cuatro patas´. De ahí, en el lenguaje popular quedó que a los caballos los llamaran simplemente “cuatros” y a quien tenía la afición de robárselos, se les dijo cuatreros.

Cuando nos sentimos víctimas de una trampa, en México solemos decir: “Me pusieron un cuatro”, y es que en el lenguaje campirano del siglo XIX, un cuatro era precisamente una trampa a manera de jaulita, para atrapar especies menores como conejos, ardillas, etc. Ya esa trampa dejó de usarse, pero ahora “los cuatros” son esas trampas que pretenden atrapar a especímenes… ya no tan menores.

Otra palabra nació de la costumbre militar en la Edad Media de dividir a un batallón en cuatro partes y a cada una la llamaban cuadrilla, aunque después la palabra salió del ambiente militar y pasó a nombrar a cualquier grupo de personas que se reúnen para lograr un objetivo.

El cuatro también está presente en el verbo descuartizar que desde tiempos antiguos se usó para referirse a la acción de partir en cuatro partes el cuerpo de una res o una ternera; pero también los cuerpos de los malhechores o enemigos se partían en cuartos y sus partes se colocaban en los caminos reales o en lugares visibles para que sirvieran de escarmiento a quienes pretendieran seguir los pasos del desdichado descuartizado. Una época de barbarie que creíamos ya superada, pero que los últimos años nos han demostrado que aún está presente.

Pues no son todas las que están, ni están todas las que son; pero ya vimos que, no conforme con ser un número, el cuatro anda por ahí, escondido en muchas palabras. ¿Te sabes otras?… ¡Agrégalas en un comentario! y sigamos escribiendo este artículo entre todos.

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**capsula

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